Qué es y qué no es
Es una medición del rendimiento cognitivo con pruebas que tienen baremos: atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas, habilidades visoespaciales y velocidad de procesamiento. No es una entrevista larga ni un test de personalidad.
Un buen informe responde una pregunta concreta. Si nadie definió la pregunta al inicio, el informe termina siendo una lista de puntajes que no le sirve a nadie.
El camino por EPS y el camino particular
Por EPS la evaluación existe, pero suele exigir remisión de neurología o psiquiatría y tiempos de autorización que en muchos casos se cuentan en meses. Por vía particular el proceso arranca cuando el paciente decide.
No son excluyentes: hay familias que inician el trámite por EPS y avanzan en paralelo por particular cuando el tiempo apremia —un año escolar, por ejemplo—.
Cómo saber si el informe está bien hecho
- Dice qué pruebas se aplicaron y en qué fecha.
- Compara los resultados con baremos por edad y escolaridad.
- Responde el motivo de consulta, no otra cosa.
- Termina en recomendaciones que alguien puede aplicar.
- Va firmado por un profesional con formación de posgrado en neuropsicología.
Preguntas frecuentes
¿La EPS cubre la evaluación neuropsicológica?
Puede cubrirla con la remisión adecuada. Lo que varía enormemente es el tiempo de autorización y de asignación de cita.
¿Cuántas sesiones son?
Tres en el esquema habitual: entrevista, pruebas y devolución de resultados con el informe.
¿Cuánto cuesta por particular?
En esta consulta, $650.000 COP, cerrado, con informe incluido.
¿Puedo hacerla desde otra ciudad?
Sí, por videollamada, con el mismo protocolo y el mismo informe.