Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Cuando cada cita en Bogotá cuesta el día entero
Soacha limita con Bosa y Ciudad Bolívar, y buena parte de quienes viven allí trabajan o estudian en Bogotá. Por eso conocen bien la autopista Sur, TransMilenio en hora pico y lo que significa salir de madrugada para llegar a tiempo. Si además hay que llevar a un niño a una evaluación de varias sesiones en otro punto de la capital, la cuenta es sencilla: son varios días de permiso, pasajes y un niño agotado antes de empezar las pruebas.
La evaluación virtual le ahorra esos viajes. El niño se conecta desde su casa —en San Mateo, en Ciudad Verde, en el centro o en Compartir—, con un adulto cerca y en un horario que no choque con el trabajo de los papás.
Familias jóvenes y preguntas sobre el desarrollo
En Soacha viven muchas familias jóvenes con hijos pequeños, y muchas de las preguntas que nos llegan tienen que ver con los primeros años: el niño que a los tres años todavía habla poco, el que no mira cuando lo llaman, el que en transición no logra seguir el ritmo del grupo. Para eso conviene conocer los signos de alarma del desarrollo y, si aparecen, no esperar a «que se le pase».
- Retraso del lenguaje y dificultades para hacerse entender.
- Autismo, que puede evaluarse desde los dos años.
- Atención e hiperactividad, sobre todo cuando empiezan las quejas del colegio.
- Dificultades para leer, escribir o hacer cuentas en primaria.
El informe en el colegio y ante la EPS
Si su hijo estudia en una institución educativa oficial de Soacha, el informe le da al docente de apoyo y a los profesores lo que necesitan para construir el PIAR: cómo aprende, qué se le dificulta y qué ajustes concretos le sirven. En un colegio privado se usa igual. Ante la EPS, lo lleva al pediatra, al neuropediatra o al psiquiatra, que son quienes formalizan el diagnóstico.
Cuando la dificultad es permanente, el informe también es un soporte útil en el trámite del certificado de discapacidad, que regula la Resolución 1239 de 2022.
El precio es cerrado: $670.000, con entrevista, pruebas, informe y una sesión para explicarle los resultados con calma.
Cómo es la evaluación desde casa
Primero hacemos una entrevista con los papás. Luego vienen las sesiones de pruebas, cortas y adaptadas a la edad: con los más pequeños buena parte del trabajo es observación y juego guiado con ayuda del adulto. En 7 días recibe el informe escrito y, en la devolución, le explicamos qué significa cada resultado y qué pasos seguir en casa, en el colegio y con los médicos.
Si en la familia no hay computador, un celular con buena conexión puede servir para la entrevista; para las pruebas le orientamos sobre el equipo más adecuado. El consultorio presencial está en Pereira, a menos de una hora de vuelo desde Bogotá, pero desde Soacha lo normal es hacer todo por videollamada.
Preguntas frecuentes desde Soacha
¿Tengo que ir a Bogotá en algún momento?
No. Todo el proceso —entrevista, pruebas y devolución— se hace por videollamada desde su casa en Soacha.
¿Atienden también en Sibaté, Granada o San Antonio del Tequendama?
Sí. Da igual el municipio o la vereda: solo se necesita conexión estable y un espacio tranquilo.
¿Desde qué edad pueden evaluar a mi hijo?
Desde los 2 años. En los más pequeños se evalúa sobre todo el desarrollo del lenguaje, la comunicación, el juego y la atención.