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Guía para padres · Del bebé a la primaria

Signos de alarma en el desarrollo infantil

Cada niño tiene su ritmo, y la mayoría de las diferencias son normales. Pero hay señales que conviene no dejar pasar. Esta guía las ordena por edades, con prudencia: no son un diagnóstico, son una razón para consultar.

  • Por edadesde los 2 meses a los 8 años
  • Lenguaje, movimiento, juegoy relación con los demás
  • Evaluación desde los 2 añosen Pereira o virtual

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Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:

Antes de leer la lista

Los hitos del desarrollo describen lo que hacen la mayoría de los niños a cierta edad, no lo que todos deben hacer ese mismo día. Por eso conviene tener en cuenta tres ideas:

  • Una sola señal aislada rara vez es preocupante. Importa más el conjunto y la evolución: si el niño avanza, aunque sea despacio, o si se estanca.
  • Los niños prematuros se valoran con su edad corregida (la que tendrían si hubieran nacido a término) durante los primeros años.
  • No compare con el hermano ni con el primo. Compare a su hijo consigo mismo mes a mes, y confíe en su intuición: los padres suelen ser los primeros en notar que algo no va igual.

Hay una señal que no admite espera a ninguna edad: que el niño pierda habilidades que ya tenía, como palabras, gestos, juego o interés por las personas. Si ocurre, consulte pronto con su pediatra.

Del nacimiento a los 18 meses

En esta etapa las señales son sobre todo de movimiento, de reacción a los sonidos y de conexión con las personas. Las edades son aproximadas.

Hacia los…Consulte si…
2 mesesNo reacciona a los sonidos fuertes, no fija la mirada en su cara o no sonríe cuando usted le habla o le sonríe.
4 mesesNo sostiene la cabeza firme cuando lo carga, no sigue con los ojos un objeto que se mueve o no hace sonidos.
6 mesesNo intenta alcanzar los juguetes, no se ríe o se nota muy rígido o muy flojo al cargarlo.
9 mesesNo se sienta sin apoyo, no voltea cuando lo llaman por su nombre o no balbucea («mamama», «tatata»).
12 mesesNo señala, no dice adiós con la mano, no se pone de pie apoyándose ni busca un juguete que usted escondió delante de él.
18 mesesNo camina solo, no dice varias palabras aparte de «mamá» y «papá», no señala para mostrarle algo que le interesa o no imita lo que usted hace.

Entre los 16 y los 30 meses, el pediatra puede aplicar el M-CHAT-R/F, un cuestionario de tamizaje de autismo que responden los padres. En los controles de crecimiento y desarrollo de la EPS también se usa la Escala Abreviada de Desarrollo (EAD-3). Ninguno de los dos diagnostica; si alguno sale alterado, indica que hay que evaluar con más detalle.

De los 2 a los 5 años

Aquí pesan el lenguaje, el juego y la relación con otros niños. Es también la edad en la que se nota si la atención y la conducta están muy por fuera de lo esperado.

Hacia los 2 años

  • No combina dos palabras por su cuenta, sin contar las frases que repite de memoria.
  • No sabe para qué sirven objetos comunes, como una cuchara o un teléfono.
  • No imita acciones ni palabras, o no sigue instrucciones sencillas («trae el zapato»).

Hacia los 3 años

  • No sostiene una conversación corta, con al menos dos turnos de ida y vuelta.
  • No juega a «hacer de cuenta» (dar de comer a un muñeco, hablar por un teléfono de juguete).
  • No le interesan otros niños, o se cae con mucha frecuencia y le cuesta subir escaleras.

Hacia los 4 y 5 años

  • No dice frases de cuatro o más palabras, o las personas que no lo conocen no le entienden.
  • No cuenta algo que le pasó, no responde preguntas sencillas sobre un cuento o no sigue las reglas de un juego simple.
  • Una inquietud o unas rabietas tan intensas que le impiden estar en el jardín o jugar con otros.
  • Juego muy repetitivo y rígido, alinea objetos, se altera mucho con cambios pequeños o reacciona de forma extrema a ruidos, texturas o alimentos.

Si lo que más le preocupa es el habla, vea la guía de retraso del lenguaje; si es la interacción social, la de evaluación de autismo.

En los primeros años de colegio

Con la escolaridad aparecen señales que antes no podían verse, porque dependen de aprendizajes nuevos:

  • Lectura: después de un año de enseñanza formal todavía le cuesta mucho asociar letras y sonidos, lee muy despacio o adivina las palabras (dislexia).
  • Escritura: letra muy difícil de leer pese a la práctica, o escribir le cuesta un esfuerzo desproporcionado (disgrafía).
  • Números: no logra contar con seguridad, confunde cantidades o no retiene las operaciones básicas (discalculia).
  • Atención y conducta: se distrae mucho más que sus compañeros, no termina las tareas, se levanta constantemente o interrumpe, y las quejas se repiten en casa y en el colegio (TDAH).
  • Relaciones: no logra hacer amigos, no entiende bromas o reglas implícitas, o está muy solo en los recreos.
  • Rendimiento: se esfuerza mucho y los resultados no llegan (bajo rendimiento escolar).

Qué hacer si reconoce alguna señal

  1. Anote lo que observa: qué hace, desde cuándo, en qué lugares, y si ha cambiado. Los videos cortos del niño en casa son muy útiles para el profesional.
  2. Consulte con el pediatra por la EPS o de forma particular. Pídale que descarte problemas de audición y de visión, que están detrás de más dificultades de las que se piensa.
  3. Pida una evaluación del desarrollo si la señal persiste. Desde los 2 años, la evaluación neuropsicológica describe con pruebas cómo está el niño en cada área y orienta el siguiente paso; en Colombia, cuando hay sospecha de autismo o TDAH, el diagnóstico clínico lo formaliza el neuropediatra o el psiquiatra infantil, apoyado en esa evaluación.
  4. Empiece los apoyos sin esperar el diagnóstico cuando el profesional lo recomiende: la terapia de lenguaje o la ocupacional no necesitan una etiqueta para ayudar.

Puede hacer la evaluación en nuestro consultorio de Pereira o por videollamada desde cualquier ciudad; muchas familias de Bogotá, Medellín o Barranquilla la hacen desde casa mientras avanza el trámite por la EPS. Incluye entrevista, pruebas, informe escrito en 7 días y sesión de devolución, por $670.000. Para ver qué abarca y cómo se hace, lea la guía de evaluación del neurodesarrollo.

Preguntas frecuentes

¿Mi hijo está atrasado si no camina al año?

No. Muchos niños empiezan a caminar solos entre el año y el año y medio. Conviene consultar si hacia los 18 meses todavía no camina sin apoyo, o antes si no se sostiene de pie ni gatea o se desplaza de ninguna manera.

¿Las pantallas causan retraso en el desarrollo?

No hay una respuesta simple, pero sí se sabe que el tiempo excesivo de pantalla en los primeros años resta tiempo de juego e interacción, que es lo que más estimula el lenguaje. Reducirlas es una buena medida, aunque no sustituye una evaluación si hay señales de alarma.

¿Es mejor esperar a ver si se pone al día?

Esperar sin mirar no es buena idea. Si hay una señal que persiste, una evaluación aclara si es un ritmo propio o algo que necesita apoyo; en el primer caso usted se queda tranquilo, y en el segundo gana tiempo.

¿A qué especialista voy primero?

Al pediatra, que valora la salud general y descarta problemas de audición o visión. Desde ahí se orienta hacia la evaluación neuropsicológica, la fonoaudiología, la terapia ocupacional o el neuropediatra según lo que se encuentre.

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Cuéntenos qué le preocupa. Le orientamos sin compromiso y, si hace falta una evaluación, le explicamos cómo sería en su caso.

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