Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Qué es el neurodesarrollo
El neurodesarrollo es la forma en que el cerebro de un niño va madurando y, con él, las capacidades que se ven desde fuera: moverse, hablar, entender lo que otros sienten, prestar atención, recordar, leer, calcular, organizarse. Cada niño tiene su ritmo, y las diferencias de unos meses entre hermanos o compañeros suelen ser normales.
Se habla de un trastorno del neurodesarrollo cuando alguna de esas capacidades se desarrolla de manera distinta o más lenta de lo esperado, de forma persistente, desde la infancia, y eso interfiere en la vida del niño: en casa, en el jardín o el colegio, con los amigos. No es un problema de crianza ni de falta de voluntad, y tampoco es una etiqueta para toda la vida sin matices: muchos niños mejoran mucho con el apoyo adecuado, sobre todo cuando llega a tiempo.
Evaluar no es buscar un rótulo. Es entender cómo funciona su hijo —qué se le facilita, qué le cuesta y por qué— para que la familia, el colegio y los terapeutas sepan qué hacer.
Qué trastornos abarca según el DSM-5
El DSM-5 —el manual diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría, revisado en 2022 como DSM-5-TR— agrupa bajo «trastornos del neurodesarrollo» condiciones que comparten un inicio temprano y un origen en el desarrollo del cerebro. Con frecuencia coexisten: un niño con TDAH puede tener además una dislexia, y un niño autista, un trastorno del lenguaje.
| Grupo | Qué incluye | Más información |
|---|---|---|
| Discapacidad intelectual | Limitaciones en el razonamiento y en la conducta adaptativa; en menores de 5 años, retraso global del desarrollo | Discapacidad intelectual |
| Trastornos de la comunicación | Trastorno del lenguaje, trastorno fonológico, tartamudez de inicio en la infancia, trastorno de la comunicación social | Retraso del lenguaje |
| Trastorno del espectro autista | Diferencias en la comunicación e interacción social, con intereses restringidos o conductas repetitivas | Autismo |
| TDAH | Inatención, hiperactividad e impulsividad persistentes y en más de un contexto | TDAH |
| Trastorno específico del aprendizaje | Dificultad persistente en lectura, escritura o matemáticas | Dislexia, discalculia, disgrafía |
| Trastornos motores | Trastorno del desarrollo de la coordinación, movimientos estereotipados, tics | Se valoran dentro de la evaluación general |
Las altas capacidades no son un trastorno, pero también son una forma de neurodesarrollo distinta que conviene conocer, porque un niño muy capaz puede aburrirse, desconectarse o esconder otra dificultad.
Cuándo conviene evaluar
La regla práctica es sencilla: si una preocupación se mantiene durante meses, aparece en más de un lugar y usted o el colegio la notan, vale la pena consultar. Esperar a que «se le pase» tiene un costo, porque los primeros años son los de mayor plasticidad cerebral. En la guía de signos de alarma por edades encontrará una lista más detallada.
De los 2 a los 5 años
- Habla muy poco para su edad, o dejó de decir palabras que ya decía.
- No responde a su nombre, mira poco a los ojos o juega casi siempre solo y de la misma manera.
- Rabietas muy intensas y difíciles de calmar, o una inquietud que no le permite terminar ningún juego.
- Torpeza motora marcada frente a otros niños de su edad.
En la primaria
- Le cuesta aprender a leer o a escribir pese a la práctica, o confunde números y operaciones.
- Se distrae, olvida tareas, pierde sus útiles y los profesores repiten las mismas quejas año tras año.
- Tiene dificultades para hacer amigos o entender las reglas del juego social.
- El rendimiento no corresponde a su esfuerzo (vea bajo rendimiento escolar).
En la adolescencia
Algunas dificultades se hacen visibles solo cuando crecen las exigencias: la desorganización que en primaria compensaban los padres, o el esfuerzo enorme de un adolescente autista con buen lenguaje que se agota socialmente. Nunca es tarde para evaluar.
Cómo es la evaluación desde los 2 años
La evaluación del neurodesarrollo se adapta a la edad y a la pregunta de la familia. No es un test único: es un proceso con varias partes que se complementan.
- Entrevista con los padres. Embarazo y parto, hitos del desarrollo, salud, sueño, escolaridad, lo que preocupa y desde cuándo. Es la parte que más orienta.
- Escalas para la familia y el colegio. Cuestionarios estandarizados sobre atención, conducta, desarrollo social y conducta adaptativa, que muestran cómo se comporta el niño fuera de la consulta.
- Sesiones con el niño. En los más pequeños, observación del juego, del lenguaje y de la interacción, y pruebas del desarrollo; desde la edad preescolar y escolar, pruebas estandarizadas de inteligencia, atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas y aprendizaje. En la guía de pruebas neuropsicológicas usadas en Colombia se explica cuáles y con qué normas.
- Informe escrito en 7 días con el perfil del niño, la conclusión diagnóstica cuando corresponde y recomendaciones concretas.
- Sesión de devolución en la que se explica el resultado y se resuelven las dudas.
Con niños pequeños, por videollamada
A los 2 o 3 años la evaluación descansa más en la observación y en lo que cuentan los padres que en pruebas de mesa. Por videollamada, el papá o la mamá participan activamente: se les pide que jueguen con el niño de ciertas maneras mientras el neuropsicólogo observa, y se usan juguetes que ya hay en casa. Para las familias del Eje Cafetero existe la opción de hacerlo en el consultorio de Pereira; las de Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla suelen hacerlo desde casa (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla).
Quién diagnostica y qué pasa después
En Colombia el diagnóstico clínico del TDAH o del autismo lo formaliza un médico —neuropediatra, psiquiatra infantil o pediatra—, que también decide si hace falta medicación. La evaluación neuropsicológica es la medición objetiva en la que ese médico se apoya, y muchas veces es él quien la pide.
El informe sirve en varios frentes:
- En el colegio, para pedir ajustes y construir el PIAR que prevé el Decreto 1421 de 2017.
- Ante la EPS, como soporte para el especialista y para las terapias (cómo funciona por EPS).
- En el trámite del certificado de discapacidad, como parte de la historia clínica, cuando aplica (qué dice la Resolución 1239 de 2022).
- Para planear la intervención: terapia de lenguaje u ocupacional, terapia neuropsicológica, entrenamiento de funciones ejecutivas y orientación a la familia.
La evaluación completa, con entrevista, pruebas, informe y devolución, tiene un precio cerrado de $670.000, igual en Pereira que por videollamada.
Todas las guías del neurodesarrollo
- Signos de alarma del desarrollo por edades y cuándo consultar.
- Retraso del lenguaje: cuándo es solo un ritmo propio y cuándo evaluar.
- Discapacidad intelectual: funcionamiento intelectual y adaptativo.
- Autismo y TDAH, las dos consultas más frecuentes.
- El coeficiente intelectual y la prueba WISC-V.
- Cómo elegir un neuropsicólogo infantil.
- Terapia para el TDAH y terapia de las dificultades de aprendizaje.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué edad se puede evaluar el neurodesarrollo?
Desde los 2 años. A esa edad la evaluación se centra en el desarrollo del lenguaje, el juego, la interacción y la motricidad, y las conclusiones son más de perfil y de riesgo que de diagnóstico cerrado. Con los años la evaluación se vuelve más precisa.
¿Mi hijo necesita orden médica para evaluarse?
Por la vía particular, no. Por la EPS sí se necesita la orden del especialista y la autorización. Muchas familias empiezan por lo particular y luego llevan el informe al neuropediatra o al psiquiatra infantil.
¿Es posible evaluar a un niño pequeño por videollamada?
Sí, con la participación activa de los padres, que siguen las indicaciones del neuropsicólogo durante el juego. Cuando algo no se puede valorar bien a distancia, se dice con claridad y se propone la alternativa.
¿Un trastorno del neurodesarrollo se cura?
No se habla de cura, porque no es una enfermedad que se contrae: es una forma distinta de desarrollarse. Lo que sí cambia mucho con el apoyo adecuado es cómo le va al niño en el colegio, en casa y con los demás.
¿Qué pasa si la evaluación no encuentra ningún trastorno?
También es un resultado útil: descarta lo que preocupaba, muestra el perfil de fortalezas y dificultades del niño y deja recomendaciones para lo que sí se observó.