Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Quién atiende y cómo
La psicoterapia infantil y para adolescentes la da Jimena Vélez, psicóloga del equipo, por videollamada. Cada sesión online tiene un valor de $80.000 COP. Es un servicio distinto de la evaluación neuropsicológica, que tiene su propio precio.
Con los niños y los adolescentes, la psicoterapia no es solo una conversación entre el menor y la psicóloga. Los padres —o quienes cuidan— participan de forma activa, porque lo que cambia en la casa es muchas veces lo que más pesa.
Motivos frecuentes de consulta
| En niños | En adolescentes |
|---|---|
| Miedos intensos, ansiedad de separación, dificultad para dormir solos | Ansiedad por el rendimiento, ataques de pánico, preocupación constante |
| Rabietas frecuentes y difíciles de manejar, desafío a las normas | Irritabilidad, conflictos con los padres, aislamiento |
| Tristeza o cambios después de una separación, un duelo o una mudanza | Tristeza persistente, desmotivación, pérdida de interés |
| Rechazo al colegio, dolores de estómago o de cabeza antes de clase | Problemas con la autoestima, la imagen corporal o las amistades |
| Dificultades para relacionarse con otros niños | Acoso escolar o en redes, uso problemático de pantallas |
También es frecuente que consulten niños con TDAH, autismo o dificultades de aprendizaje que, además de lo cognitivo, cargan con frustración, baja autoestima o ansiedad. En esos casos la psicoterapia se coordina con la terapia neuropsicológica.
Cuándo consultar
Todos los niños tienen rabietas, miedos o días tristes, y todos los adolescentes discuten con sus padres. La pregunta no es si pasa, sino cuánto, cuánto dura y cuánto interfiere. Conviene consultar cuando:
- El cambio lleva varias semanas y no se explica por algo pasajero.
- Afecta el colegio: bajan las notas, no quiere ir, lo llaman con frecuencia por su comportamiento.
- Afecta las amistades: se aísla, pierde amigos o no logra hacerlos.
- La convivencia en casa gira alrededor de los conflictos con él o ella.
- Deja de hacer actividades que antes disfrutaba, o duerme y come muy distinto.
- Hubo un hecho difícil —un duelo, una separación, una situación de acoso o de violencia— y no logra recuperarse.
Los padres suelen ser los primeros en notar que algo cambió. Si tiene la duda, una sesión de orientación con la psicóloga puede ayudarle a decidir si hace falta un proceso.
Cómo se trabaja según la edad
Niños pequeños
Con los más pequeños, buena parte del trabajo se hace con los padres: entender qué comunica la conducta del niño, cómo responder a las rabietas, cómo acompañar un miedo sin reforzarlo. Las sesiones con el niño usan juego, dibujo y cuentos, adaptados a la pantalla, y suelen ser más cortas porque la atención de un niño pequeño frente a una pantalla es limitada.
Niños en edad escolar
Ya pueden poner en palabras lo que sienten, con ayuda. Se trabaja en reconocer las emociones, en formas de calmarse y en resolver problemas concretos: el compañero que lo molesta, el miedo a una evaluación. Los padres reciben pautas para practicar en casa.
Adolescentes
El espacio propio es clave. El adolescente necesita saber que lo que dice en sesión no se va a contar a sus padres palabra por palabra, salvo que haya un riesgo para su seguridad. Los padres participan en algunas sesiones o en momentos acordados, y se les da orientación sin romper esa confianza. Con los adolescentes la videollamada suele funcionar especialmente bien: es un medio en el que se sienten cómodos.
El papel de la familia
La familia no es "culpable" de lo que le pasa al niño, pero sí es parte de la solución. En el proceso se trabaja con los padres en:
- Entender lo que está pasando y por qué el niño reacciona como reacciona.
- Responder de forma coherente entre ambos padres, aunque vivan en casas distintas.
- Acompañar sin sobreproteger: un niño con miedo necesita apoyo para enfrentarlo, no que se le eviten todas las situaciones difíciles.
- Cuidar la relación: tiempo agradable juntos, que no todo sea tareas y regaños.
- Coordinar con el colegio cuando el problema se presenta allí.
Si los padres atraviesan su propio momento difícil —una separación, un duelo, el agotamiento de criar a un hijo con necesidades especiales—, puede ser útil que ellos también tengan un espacio. Vea psicoterapia para adultos y orientación a familias.
Cuándo hace falta además una evaluación neuropsicológica
A veces lo que parece un problema emocional o de conducta tiene detrás una dificultad cognitiva que nadie ha visto: un niño que "no quiere hacer tareas" porque tiene una dislexia, uno que "no hace caso" porque tiene un TDAH, una adolescente con dificultades sociales que en realidad está en el espectro autista y ha pasado años camuflándolo.
Si en el proceso surge esa sospecha, se le propondrá una evaluación neuropsicológica, que tiene precio cerrado de $670.000 con informe en 7 días. Con su autorización, la psicóloga y el equipo de neuropsicología comparten lo necesario para que los dos trabajos vayan en la misma dirección.
Aspectos prácticos
- Consentimiento: para atender a un menor de edad se necesita la autorización de sus padres o representantes legales.
- Equipo y espacio: computador o tableta con cámara y un lugar tranquilo. Para los adolescentes, un espacio donde puedan hablar sin que los escuchen; para los niños pequeños, un adulto disponible cerca.
- Frecuencia: por lo general se empieza con sesiones semanales, que se espacian a medida que hay avances.
- Particular o EPS: la psicoterapia con nuestro equipo es particular. La atención por psicología también puede solicitarse por la EPS a través del pediatra o del médico general.
La psicoterapia online no es un servicio de atención de crisis. Si su hijo habla de hacerse daño o de no querer vivir, acuda a urgencias o llame a la línea 123 sin esperar a la siguiente sesión.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cada sesión?
La sesión de psicoterapia online tiene un valor de $80.000 COP, tanto para niños como para adolescentes. Las sesiones de orientación a los padres dentro del mismo proceso se acuerdan con la psicóloga.
¿Desde qué edad se puede hacer por videollamada?
Con niños pequeños, gran parte del trabajo se hace con los padres, así que la edad no es un impedimento. El trabajo directo con el niño por pantalla funciona mejor a partir de la edad escolar; con los más pequeños las sesiones son cortas y se apoyan en juego.
Mi hijo adolescente no quiere ir a psicología. ¿Qué hago?
Es muy frecuente. Puede empezar usted con una sesión de orientación para padres; muchas veces, cambiar la forma de proponerlo o darle al adolescente algo de control sobre la decisión hace la diferencia. Obligarlo rara vez funciona.
¿Me van a contar lo que dice mi hijo en sesión?
Se le contará lo necesario para que pueda apoyarlo, pero no cada detalle, sobre todo con adolescentes: sin confianza no hay terapia. Si hay un riesgo para su seguridad, los padres siempre serán informados.
¿La psicoterapia la da el Dr. Esteban Giraldo?
No. El Dr. Esteban Giraldo es neuropsicólogo y está a cargo de las evaluaciones neuropsicológicas. La psicoterapia la da Jimena Vélez, psicóloga del equipo.