Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Una ciudad de frontera y de muchas procedencias
Maicao vive del comercio y de su cercanía con Venezuela, a pocos kilómetros del paso de Paraguachón. Es una ciudad de muchas procedencias: familias wayuu, una comunidad de origen árabe que dejó huella en su comercio y en su mezquita, familias que llegaron de otras partes de la costa y, en los últimos años, muchas familias venidas de Venezuela, colombianas retornadas o venezolanas.
Esa mezcla se ve en los salones de clase, y cambia lo que hay que tener en cuenta al evaluar a un niño. Un estudiante que cambió de país a mitad de año, que perdió meses de colegio o que aprendió con otro programa puede ir atrasado sin tener ningún trastorno. Y un niño que en casa habla wayuunaiki o árabe puede rendir por debajo de lo que sabe en pruebas verbales en español.
¿Es un trastorno de aprendizaje o una escolaridad interrumpida?
Esa es una de las preguntas más importantes que nos llegan desde Maicao, y por eso la entrevista inicial es detallada: en qué país y en qué grados estudió el niño, cuánto tiempo estuvo sin colegio, en qué idioma aprendió a leer y cómo se ha adaptado. Con esa historia, elegimos pruebas y comparamos resultados de manera que no confundamos falta de oportunidades con una dislexia, una discalculia o una discapacidad intelectual.
Cuando el origen es la escolaridad interrumpida, el informe lo dice con claridad y recomienda nivelación, no un diagnóstico. Cuando además hay una dificultad de fondo, lo explica y propone los apoyos que necesita.
Otros motivos de consulta desde Maicao
- Niños con mucha inquietud o distracción que el colegio relaciona con un posible TDAH.
- Niños pequeños que no hablan o que se relacionan poco: evaluación de autismo.
- Familias que buscan orientación después de un diagnóstico: orientación a familias.
- Adultos mayores con olvidos que preocupan a los hijos: evaluación de memoria.
El informe en el colegio y ante la EPS
El informe explica cómo aprende el estudiante y qué ajustes le ayudan, para que el colegio los incluya en el PIAR previsto en el Decreto 1421 de 2017, cuando se trata de una discapacidad o un trastorno que lo justifica. Si el problema principal es el rezago por cambio de colegio o de país, se lo indica al colegio para que ofrezca nivelación. En caso de desacuerdo, la familia puede acudir a la secretaría de educación de la que depende el colegio.
Si tiene EPS, el informe se presenta en la consulta con el psiquiatra o el neuropediatra, que formaliza el diagnóstico. La evaluación completa cuesta $670.000, precio cerrado con entrevista, pruebas, informe y devolución.
Viajar a Pereira desde Maicao
Para ir al Eje Cafetero hay que llegar primero a un aeropuerto, normalmente el de Riohacha, y volar con escala; por tierra el viaje es muy largo. En la mayoría de los casos, lo sensato es la evaluación virtual. Si prefiere venir, la organizamos en dos días en el consultorio de Pereira.
Preguntas frecuentes desde Maicao
Mi hijo estudió en Venezuela y va atrasado, ¿tiene un problema de aprendizaje?
No necesariamente. El rezago por cambio de país o por meses sin colegio es frecuente y no es un trastorno. La evaluación sirve justamente para distinguir el rezago de un trastorno.
¿Pueden evaluar a mi hijo si no tiene EPS?
Sí. La evaluación es particular y no exige afiliación. El informe queda a nombre del paciente y puede usarlo después si se afilia.
En casa hablamos árabe o wayuunaiki, ¿afecta la evaluación?
La evaluación se hace en español, pero tenemos en cuenta el idioma del hogar al elegir y al interpretar las pruebas, y lo dejamos anotado en el informe.