Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Pasto, capital del sur y centro de su región
San Juan de Pasto vive a unos 2.500 metros de altura, en el valle de Atriz, con el volcán Galeras siempre a la vista y un frío de montaña que marca la vida diaria. Es la ciudad del Carnaval de Negros y Blancos, patrimonio inmaterial de la humanidad, y del barniz de Pasto, un oficio artesanal que casi no se encuentra en otro lugar. También es la ciudad a la que miran buena parte de Nariño y del Putumayo cuando buscan servicios que no tienen cerca.
El problema aparece cuando lo que se necesita tampoco está en Pasto con la agilidad que la familia quisiera: por la Panamericana, Cali queda a unas ocho horas o más, y Bogotá solo es práctica en avión. La evaluación por videollamada acorta esa distancia a cero.
Entre el Carnaval y el regreso a clases
En Nariño la gran mayoría de los colegios sigue el calendario A, y el año escolar arranca después de las fiestas de enero. Si el colegio ya advirtió dificultades en el segundo semestre, evaluar entre octubre y comienzos de diciembre tiene una ventaja práctica: el informe está listo antes del Carnaval, y el colegio puede planear los ajustes para el nuevo año con la información en la mano, en lugar de descubrir las dificultades otra vez en marzo.
Si el caso es urgente, no hay que esperar a ninguna fecha: el informe sirve en cualquier momento del año.
No solo TDAH: lo que también se evalúa
Además de las consultas por atención e hiperactividad, la evaluación responde preguntas más específicas sobre el aprendizaje que muchas familias pastusas se hacen:
- Niños que leen despacio y con errores, en quienes conviene descartar una dislexia.
- Estudiantes que se bloquean con los números aunque en lo demás van bien: la evaluación de discalculia distingue un trastorno del cálculo de una mala base.
- Niños que se aburren en clase, preguntan más allá de su edad y a veces tienen mal comportamiento: la evaluación de altas capacidades ayuda a entender qué necesitan.
- Y, en los adultos mayores, cambios en la memoria que la familia quiere entender antes de que avancen.
El informe en el colegio y ante la EPS
Pasto cuenta con Secretaría de Educación municipal, y los colegios oficiales de la ciudad tramitan con ella los apoyos pedagógicos; en los demás municipios nariñenses, ese papel lo cumple en la mayoría de los casos la Secretaría de Educación de Nariño. Lo que el colegio recibe con el informe es un mapa del estudiante: qué hace bien, dónde se le dificulta y qué ajustes le sirven en el aula, que es el punto de partida del PIAR.
Ante la EPS, el informe es una medición objetiva que el especialista puede tener en cuenta, y si el especialista asignado queda en otra ciudad, llegar con la evaluación hecha puede ahorrar un viaje. El precio es cerrado: $670.000, con entrevista, pruebas, informe escrito y sesión de devolución.
La opción presencial, con realismo
El consultorio está en Pereira, a más de medio día de carretera desde Pasto, o a un vuelo normalmente con escala. Para las familias nariñenses lo sensato es la evaluación virtual, que tiene la misma validez y el mismo informe. Si en su caso concreto hubiera una razón para hacer una parte en persona, se lo diremos desde la primera conversación.
Preguntas frecuentes desde Pasto
¿Atienden en Ipiales, Túquerres, La Unión y el resto de Nariño?
Sí. La evaluación virtual llega a cualquier municipio con una conexión estable, en la cabecera o en la casa de un familiar.
¿Y desde el Putumayo?
También. Mocoa, Sibundoy y los demás municipios pueden hacer la evaluación completa por videollamada, sin tener que subir a Pasto.
¿Cuándo me conviene evaluar a mi hijo para el próximo año escolar?
Entre octubre y comienzos de diciembre, para que el informe esté listo antes de que empiecen las clases. Si hay urgencia, en cualquier momento.