Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Vivir en Jamundí, consultar en Cali: el problema de la vía
En pocos años, Jamundí pasó de ser el destino de los paseos de fin de semana a los ríos que bajan de los Farallones a convertirse en el lugar donde muchas familias jóvenes compraron su primera vivienda. Buena parte de esos padres trabaja o estudia en Cali, y conoce bien la vía que une a los dos municipios: en las horas pico, cualquier cita en el sur o en el centro de Cali puede costar media jornada entre ida, espera y regreso.
Para una evaluación neuropsicológica, que incluye entrevista, varias sesiones de pruebas y devolución, esa suma de trayectos pesa. La videollamada la elimina: el niño se evalúa en la casa, en el horario que menos choque con el colegio y con el trabajo de los padres. El consultorio de Pereira queda a unas cuatro horas por carretera, así que desde aquí lo presencial solo compensa en casos puntuales.
Los primeros años: lenguaje, desarrollo y señales de alarma
Con tantas familias jóvenes, es natural que muchas preguntas tengan que ver con los más pequeños: niños de dos o tres años que hablan poco, que no responden cuando se les llama o que juegan de una manera que inquieta a los padres o al jardín. En esos casos, antes que un diagnóstico apresurado, lo útil es una mirada completa del desarrollo:
- Señales de alarma en el desarrollo y cuándo no esperar.
- Retraso del lenguaje: qué se evalúa y qué no.
- Evaluación de autismo desde edades tempranas.
- Evaluación neuropsicológica infantil para niños en edad escolar.
Con los niños pequeños, un padre o una madre acompaña la videollamada, y parte de la evaluación se apoya en la observación del juego y en lo que la familia cuenta.
Cuando la evaluación no es todo lo que se necesita
A veces la evaluación confirma que el niño necesita apoyos, y a veces muestra que lo que más pesa es la ansiedad, la adaptación a un cambio de casa y de colegio o la relación en familia. Para eso, el equipo cuenta con psicoterapia para niños y adolescentes por videollamada, a cargo de Jimena Vélez, psicóloga. Y si el perfil muestra dificultades de atención o de aprendizaje, se puede continuar con terapia neuropsicológica sin cambiar de profesionales.
El informe para el colegio y para la EPS
Los colegios oficiales de Jamundí gestionan los apoyos a estudiantes con discapacidad a través de la Secretaría de Educación que les corresponde, y los privados suelen apoyarse en su propio servicio de orientación escolar. En ambos casos, el informe neuropsicológico ofrece lo que el docente no puede ver solo en el aula: cómo procesa la información el estudiante y qué ajustes le sirven. Con él, el colegio construye el PIAR.
Ante la EPS, el informe va al pediatra, al neuropediatra o al psiquiatra infantil como una medición objetiva que ayuda a formalizar el diagnóstico. El precio es cerrado: $670.000 con entrevista, pruebas, informe escrito y sesión de devolución.
Preguntas frecuentes desde Jamundí
Vivimos en la zona rural de Jamundí, cerca del límite con el Cauca, ¿también aplica?
Sí. La evaluación virtual llega a cualquier vereda con una conexión estable; también atendemos a familias del norte del Cauca, como Santander de Quilichao o Villa Rica.
Mi hijo tiene dos años y aún no habla, ¿ya se puede evaluar?
Sí. Evaluamos desde los 2 años. A esa edad la evaluación se centra en el desarrollo, el lenguaje y la interacción, con la familia presente en la videollamada.
¿Puedo hacer la evaluación presencial?
Sí, en el consultorio de Pereira, a unas cuatro horas por carretera. Desde Jamundí, lo más cómodo casi siempre es la modalidad virtual, pero si su caso lo requiere organizamos las sesiones en uno o dos viajes.