Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Entre el Templo del Sol y las acerías
Sogamoso fue la ciudad sagrada de los muiscas —su Templo del Sol, reconstruido en el Museo Arqueológico, lo recuerda— y hoy es el centro de una región que vive del comercio con los Llanos, de la siderurgia, de la caliza y del carbón. A su alrededor, Nobsa, Tibasosa, Firavitoba, Iza, Monguí y Aquitania, junto al lago de Tota, forman una red de municipios que dependen de Sogamoso para casi todo lo que no encuentran en casa.
Para la atención especializada, sin embargo, muchas familias tienen que ir más lejos: a Tunja, a unos 75 kilómetros, o a Bogotá, a más de 200. Una evaluación neuropsicológica de varias sesiones en otra ciudad es un gasto de tiempo y de dinero que la videollamada evita por completo.
Adultos: trabajo, accidentes y secuelas
En una región de industria y minería, parte de lo que se consulta tiene que ver con adultos: personas que sufrieron un accidente —laboral, de tránsito o una caída— con golpe en la cabeza y que, después, ya no rinden igual. Olvidan instrucciones, se cansan pronto, cambian de carácter. Muchas veces los exámenes de imagen salen normales y la persona oye que «no tiene nada», aunque su familia sabe que algo cambió.
La evaluación de secuelas cognitivas tras un trauma craneoencefálico mide con precisión la atención, la memoria, la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas. Con ese informe, el médico tratante puede orientar el tratamiento y, si el accidente fue laboral, puede aportarse en el proceso ante la ARL. Cuando hace falta, el equipo ofrece rehabilitación neuropsicológica por videollamada.
Niños y colegios del valle
En los niños, las preguntas son las de siempre, y no por eso menos urgentes: el que no aprende a leer al ritmo de sus compañeros, el que no se queda quieto, el que a los tres años casi no habla. Para cada caso hay una evaluación: TDAH, dislexia, autismo o lenguaje.
El informe explica cómo aprende el niño y qué ajustes le sirven, en un lenguaje que el docente puede trasladar directamente al PIAR. Sirve igual en un colegio oficial de Sogamoso que en una escuela rural de Aquitania o de Monguí; lo que cambia es la secretaría de educación a la que responde cada colegio, la del municipio o la de Boyacá.
Precio y opción presencial
Precio cerrado: $670.000, con entrevista, todas las sesiones de pruebas, informe escrito y sesión de devolución. Ante la EPS, el informe es el soporte objetivo para que el especialista formalice el diagnóstico.
El consultorio presencial está en Pereira. Desde Sogamoso, llegar allí implica pasar por Bogotá y tomar un vuelo, o un viaje largo por carretera; por eso, casi siempre, lo sensato es hacer toda la evaluación desde casa.
Si vive en una vereda alrededor del lago de Tota, en Aquitania, Cuítiva o Tota, y la señal no es estable, no descarte la evaluación: basta con buscar un lugar con buena conexión —la casa de un familiar en el pueblo o en Sogamoso— y organizar las sesiones en los días en que pueda desplazarse.
Preguntas frecuentes desde Sogamoso
¿Atienden en Nobsa, Tibasosa, Aquitania, Iza o Monguí?
Sí, en cualquier municipio de Sugamuxi y de la zona del lago de Tota. Solo se necesita una conexión estable y un espacio sin interrupciones.
Tuve un accidente de trabajo y desde entonces olvido con facilidad. ¿Me sirve la evaluación?
Sí. Es justo para eso: medir si hay secuelas cognitivas, cuáles y de qué magnitud. El informe lo puede llevar a su médico tratante y aportarlo en los trámites que tenga abiertos.
¿Tengo que viajar a Tunja o a Bogotá en algún momento?
No. Todo el proceso se hace por videollamada desde Sogamoso o desde su municipio.