Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Entre la autopista y el campo
Piedecuesta está a unos 17 kilómetros de Bucaramanga, en el extremo sur del área metropolitana, justo donde empieza la carretera que sigue hacia San Gil y Bogotá. A lo largo de la autopista han crecido conjuntos residenciales habitados por familias que trabajan en Bucaramanga o Floridablanca, y en el mismo municipio está la sede de Guatiguará de la Universidad Industrial de Santander. Pero Piedecuesta sigue teniendo un territorio rural amplio, con veredas de montaña donde el trayecto a la ciudad no se mide en kilómetros sino en tiempo.
Por qué la videollamada les sirve a las familias piedecuestanas
Para quien vive en un conjunto sobre la autopista, la evaluación virtual evita sumar varios viajes a Bucaramanga a una semana que ya tiene bastantes. Para una familia de vereda, puede ser la diferencia entre hacer la evaluación ahora o posponerla. Lo que se necesita es un computador o una tableta con cámara y una conexión razonable; si en la finca la señal falla, lo revisamos antes y buscamos una alternativa, como conectarse desde la casa de un familiar en el casco urbano.
Los primeros años: cuando algo no va al ritmo esperado
Con los niños pequeños, la pregunta que más angustia a los padres suele ser la misma: ¿esto es normal o hay que preocuparse?
- No habla o habla muy poco a los dos o tres años: el retraso del lenguaje tiene causas muy distintas y conviene aclararlo pronto.
- Juega distinto, mira poco, no responde a su nombre: señales que justifican una evaluación de autismo.
- Aprende más despacio que sus compañeros en todo, no solo en una materia: ahí cabe preguntarse por una discapacidad intelectual, algo que solo una evaluación formal puede establecer.
Si no sabe si lo que ve es motivo de consulta, la página de signos de alarma en el desarrollo le ayuda a orientarse. También evaluamos adolescentes, adultos y adultos mayores.
Qué hacer con el informe
En el colegio, el informe es la base para que la docente de apoyo construya el PIAR con ajustes concretos, con el acompañamiento de la secretaría de educación que corresponda a la institución. En una escuela rural, donde a veces un mismo docente atiende varios grados, unas recomendaciones claras y aplicables valen mucho.
Ante la EPS, el informe es la medición que el pediatra, el neuropediatra o el psiquiatra infantil utilizan para formalizar el diagnóstico. Y si la familia necesita tramitar el certificado de discapacidad, es uno de los soportes. La evaluación particular cuesta $670.000, con entrevista, pruebas, informe y devolución.
Pereira, solo si ya va a viajar
El consultorio está en Pereira, muy lejos de Santander por carretera. Para Piedecuesta, lo recomendable es la evaluación por videollamada; el consultorio de Pereira es una opción si la familia ya tiene previsto un viaje al Eje Cafetero.
Lo virtual no es una versión reducida: la entrevista, las pruebas estandarizadas, el informe escrito y la sesión de devolución son los mismos. En la devolución, que puede incluir a ambos padres aunque estén en lugares distintos, se explica el resultado con calma y se acuerdan los pasos siguientes.
Preguntas frecuentes desde Piedecuesta
Vivimos en una vereda con poca señal, ¿se puede hacer igual?
Casi siempre. Antes de empezar probamos la conexión; si no alcanza, programamos las sesiones desde otro lugar cercano con mejor señal, como la casa de un familiar en el casco urbano de Piedecuesta.
¿Atienden en Los Santos, Girón y el resto de la zona?
Sí. Atendemos en Los Santos, Girón, Floridablanca, Bucaramanga y cualquier municipio de Santander por videollamada.
¿Cómo se evalúa por pantalla a un niño de dos años?
Con mucha observación del juego y con la guía del padre o la madre, que hace ciertas actividades con el niño mientras el Dr. Esteban observa y orienta. A esa edad, la entrevista con la familia es una parte central de la evaluación.