Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Cuando el especialista queda al otro lado de la cordillera
Buenaventura es el principal puerto colombiano sobre el Pacífico y, a la vez, un municipio enorme, con zona rural a la que se llega por río o por mar. Para muchas familias bonaverenses, una consulta especializada significa subir por la carretera hacia Buga o Cali, un trayecto de varias horas por la cordillera Occidental, expuesto a derrumbes en temporada de lluvias, y regresar el mismo día o pagar una noche fuera.
Multiplicado por las varias sesiones que requiere una evaluación neuropsicológica, ese viaje hace que la evaluación se aplace una y otra vez. Por videollamada, el proceso completo —entrevista, pruebas, informe y devolución— se hace sin salir del puerto.
Cómo se hace bien una evaluación virtual en el Pacífico
En una de las zonas más lluviosas del país, un aguacero fuerte puede afectar la señal. Por eso vale la pena preparar tres aspectos:
- Una prueba de conexión antes de la primera sesión, con el equipo que se va a usar: computador o tableta con cámara, mejor que un celular.
- Un lugar sin ruido, lejos de la calle y del televisor. Si la casa es pequeña y hay muchos niños, a veces sirve la casa de un familiar.
- Sesiones cortas, sobre todo con niños. Si la conexión se cae a mitad de una prueba, se reprograma ese bloque; no se pierde lo ya hecho.
Para familias de la zona rural que no tienen buena señal en la vereda, lo práctico es hacer las sesiones en el casco urbano, en la casa de un pariente, aprovechando los días en que ya bajan al puerto.
Qué consultan las familias y los adultos
Como en cualquier ciudad, lo más frecuente son los niños con dificultades de atención, los que tardan en hablar o muestran señales de alarma en el desarrollo, y los estudiantes que no avanzan en lectura o en matemáticas. En los adultos, pesan los olvidos en los mayores y las consecuencias cognitivas de un accidente o de un golpe en la cabeza en el trabajo; para esos casos está la evaluación de secuelas de trauma craneoencefálico.
Llevar el informe a la escuela y al médico
Buenaventura es distrito y maneja su propia Secretaría de Educación, que acompaña a las instituciones oficiales en la atención a estudiantes con discapacidad o con dificultades de aprendizaje. El informe le da al docente algo que no puede obtener en el aula: un perfil medido de cómo atiende, recuerda y razona el estudiante, con recomendaciones prácticas. Con eso, la institución construye el PIAR.
Ante la EPS, el informe acompaña la consulta con el especialista, que en muchos casos sí queda fuera del puerto; llevar la evaluación ya hecha puede ahorrar viajes. Si la situación del estudiante lo amerita, el informe también es uno de los soportes del certificado de discapacidad. La evaluación tiene un precio cerrado de $670.000.
¿Y la opción presencial?
Pereira queda lejos: primero el cruce de la cordillera hasta Buga y luego el norte del Valle, en total unas seis horas de carretera o más. En la gran mayoría de los casos, lo sensato desde Buenaventura es la evaluación virtual. Si en algún caso concreto la presencial aportara algo que la videollamada no permite, se lo decimos desde la primera conversación.
Preguntas frecuentes desde Buenaventura
Vivimos en la zona rural, sobre un río, ¿podemos hacer la evaluación?
Sí, siempre que haya un lugar con conexión estable para las sesiones. Muchas veces la solución es el casco urbano, en la casa de un familiar, coordinando las fechas con los viajes que ya hacen al puerto.
Si se va la señal por la lluvia a mitad de una prueba, ¿qué pasa?
Se reprograma ese bloque. La evaluación está pensada por partes, así que lo ya aplicado no se pierde.
¿El informe sirve para el especialista de la EPS en Cali?
Sí. Es un informe escrito, con los resultados y su interpretación, que puede presentar ante el especialista de cualquier ciudad.