Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Palmira no tiene por qué depender de Cali
La Villa de las Palmas vive de la tierra: la caña de azúcar domina el paisaje hasta donde alcanza la vista, y la Universidad Nacional tiene aquí su sede dedicada a las ciencias agropecuarias. Aun así, cuando una familia palmirana busca un especialista, muchas veces la respuesta es «en Cali», y eso significa la recta, el tráfico de entrada a la ciudad y una mañana perdida por cada cita.
La evaluación por videollamada rompe esa dependencia. El niño hace las pruebas desde su casa en Palmira, en Rozo o en cualquier corregimiento con buena conexión, y la familia no tiene que pedir permisos en el trabajo para cada sesión.
Horarios pensados para quien trabaja por turnos
En una región donde mucha gente trabaja en la agroindustria, el comercio o el aeropuerto, los turnos rotativos son parte de la vida familiar. Una evaluación neuropsicológica pide varias sesiones, y para muchos padres lo difícil es encontrar el momento. Por eso las fechas se pueden acordar según la semana de cada familia, y la primera sesión, la de la historia clínica, puede hacerla el padre o la madre que esté libre.
Con los adultos pasa igual: quien consulta por olvidos que le preocupan o por secuelas de un golpe en la cabeza tras un accidente de tránsito o laboral puede evaluarse sin sacrificar días de trabajo.
Lo que suelen consultar desde Palmira
- Niños con dificultades de atención que el colegio ya señaló.
- Pequeños que hablan poco o tarde para su edad, o con señales de autismo.
- Estudiantes con bajo rendimiento escolar sin una causa clara.
- Adultos mayores cuya familia nota cambios en la memoria o en el manejo de las cuentas.
El informe ante el colegio y la EPS
Palmira tiene su propia Secretaría de Educación municipal, que acompaña a los colegios oficiales en los procesos de inclusión. Con el informe en la mano, el docente de apoyo y el director de grupo tienen una descripción concreta de cómo aprende el estudiante y qué ajustes le sirven, que es la base del PIAR. En los colegios privados, el mismo documento justifica las adaptaciones.
Ante la EPS, el informe llega al especialista con datos medidos, no solo con la impresión de la familia; y la evaluación particular no le cierra esa puerta: puede seguir el proceso por la EPS con el informe ya hecho. La evaluación particular cuesta $670.000 COP (aprox. USD 200), precio cerrado con 3 sesiones de evaluación de 50 minutos, informe escrito y sesión de entrega de resultados.
Presencial en Pereira: a pocas horas por el centro del Valle
Desde Palmira, el camino hacia el norte pasa por El Cerrito, Buga y Tuluá antes de llegar al Eje Cafetero; son unas tres horas y media por carretera. Si prefiere la evaluación presencial en el consultorio de Pereira, son 3 sesiones de evaluación de 50 minutos, y allí puede tomar varias el mismo día, una tras otra, para viajar menos (escríbanos por WhatsApp y las coordinamos).
Con un niño pequeño, lo más llevadero suele ser salir temprano, hacer las sesiones en la mañana, cuando está más despierto, y regresar en la tarde. Si prefiere repartirlas en días distintos, cada sesión dura 50 minutos y no alcanza a agotarlo.
Preguntas frecuentes desde Palmira
¿Atienden en Candelaria, Pradera, El Cerrito y Florida?
Sí. La evaluación virtual llega a cualquier municipio del Valle; basta un computador con cámara, conexión estable y un lugar tranquilo en la casa.
Vivo en un corregimiento con internet inestable, ¿se puede?
Conviene hacer una prueba de conexión antes de empezar. Si en la casa no es estable, una salida práctica es hacer las sesiones desde la casa de un familiar en el casco urbano de Palmira.
Trabajo por turnos, ¿cómo cuadramos las sesiones?
Las fechas se acuerdan según su semana: puede avisarnos qué días tiene libres y las sesiones se ubican ahí, en la mañana o en la tarde.


