Escrito y revisado por Dr. Esteban Giraldo Casas, neuropsicólogo clínicoÚltima revisión:
Una ciudad de frontera
Cúcuta, capital de Norte de Santander, está en un valle cálido al pie de la cordillera Oriental, a pocos kilómetros de Venezuela. Con Villa del Rosario —donde se reunió el Congreso de 1821 y nació Francisco de Paula Santander—, Los Patios, El Zulia, San Cayetano y Puerto Santander forma un área metropolitana que vive de cara a la frontera. En los últimos años ha recibido a muchas familias venezolanas y a colombianos que regresaron, y eso se nota en los colegios, en los servicios de salud y en la vida diaria.
Evaluar teniendo en cuenta la historia escolar
Un punto propio de Cúcuta es que muchos niños llegan al colegio con una escolaridad interrumpida o hecha en otro sistema educativo. Eso importa, y mucho, al interpretar una evaluación: un niño que perdió uno o dos años de clases puede leer por debajo de su grado sin tener dislexia, y uno que está adaptándose a un país nuevo puede mostrarse distraído o retraído sin tener TDAH.
Por eso la entrevista inicial recoge con detalle la historia escolar, los cambios de ciudad y de colegio y el contexto de la familia, y el informe lo tiene en cuenta al concluir. El objetivo es no confundir una falta de oportunidades de aprendizaje con un trastorno, y tampoco pasar por alto un trastorno real porque se atribuya todo a la migración.
Qué evaluamos desde el área metropolitana
- Atención e hiperactividad en niños, y TDAH en adultos.
- Lectura y escritura, y dificultades de aprendizaje en general.
- Autismo y otras diferencias del neurodesarrollo en los primeros años.
- Memoria y demencia en adultos mayores, a menudo con hijos repartidos entre Cúcuta, otras ciudades o el otro lado de la frontera, que pueden conectarse a la entrevista.
Todo por videollamada, en sesiones programadas en las horas más frescas del día: el calor de Cúcuta cansa, y el cansancio altera las pruebas.
El informe ante el colegio y la EPS
El informe es un documento clínico válido en cualquier colegio de Colombia. Con él, la institución puede construir el PIAR del estudiante; en los colegios oficiales de Cúcuta el proceso lo acompaña la Secretaría de Educación municipal, y en los demás municipios del departamento, por lo general, la de Norte de Santander. Si el niño estuvo escolarizado en Venezuela, conviene tener a mano sus boletines o certificados: ayudan a entender su trayectoria.
Ante la EPS, el informe aporta la medición objetiva al médico que formaliza el diagnóstico. La vía particular tiene un precio cerrado de $670.000, con entrevista, pruebas, informe y devolución. Si hace falta, el informe también sirve de soporte para el certificado de discapacidad.
Desde Cúcuta, lo sensato es lo virtual
El consultorio está en Pereira, al otro lado del país: por carretera es un viaje muy largo y en avión suele requerir conexión en Bogotá. La evaluación por videollamada tiene la misma estructura y el mismo informe que la presencial, así que para las familias de Norte de Santander es la opción natural. El consultorio de Pereira queda para quien ya tenga previsto viajar.
Preguntas frecuentes desde Cúcuta
¿Atienden en Villa del Rosario, Los Patios y El Zulia?
Sí, en toda el área metropolitana y en cualquier municipio de Norte de Santander, como Pamplona u Ocaña, siempre que haya una conexión estable.
Mi hijo estudió en Venezuela, ¿se puede evaluar igual?
Sí. Las pruebas son en español y la evaluación tiene en cuenta su historia escolar. Tenga a mano los documentos escolares que conserve; si no los tiene, la entrevista reconstruye esa trayectoria con la familia.
¿El informe tiene validez en toda Colombia?
Sí. Lo pueden recibir colegios, universidades y médicos de cualquier EPS del país.